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Acevedo Tejada

LA HUELLA DE LA HISTORIA 

 parque

 

 

 

El barrio Acevedo Tejada empezó a construirse en 1929, inicialmente era mucho más pequeño de lo que es hoy en día y era exclusivamente residencial. Debido a la cercanía con la Universidad Nacional paulatinamente el barrio empezó a acoger a gran parte de la población universitaria procedente de otras ciudades y fue surgiendo comercio relacionado con la presencia de los estudiantes en el sector.

 

Hoy lo que se conoce como Acevedo Tejada, incluye casas que anteriormente hacían parte de El Recuerdo Norte y los conjuntos de vivienda de la carrera 30 con calle 26. El dinamismo de la ciudad y el entorno ha generado cambios en sus edificaciones, pero aún se conservan piezas de gran valor arquitectónico, que han sido declaradas bien de interés cultural.

 

 La presidenta de la Junta de Acción Comunal, María Inocencia Sánchez, es una activa líder comunitaria que vive en el Acevedo Tejada hace 32 años y se dio a la tarea de recuperar la memoria histórica del barrio haciendo una investigación e indagando con los residentes  sobre los recuerdos que rodean el lugar.

 

casa

En sus consultas sobre el nombre del barrio, María Inocencia, encontró que el prócer de la independencia, José Acevedo y Gómez, conocido como el “Tribuno del Pueblo”, contrajo matrimonio con Catalina Tejada y Nieto, con quien tuvo nueve hijos Acevedo Tejada, algunos de ellos, destacados en la política, la milicia y la literatura.

 

 En las conversaciones de barrio se cuenta la historia de  Pedrito Acevedo Tejada, recordado y reconocido como “el niño héroe y  mártir del ejército patriota”, quien muy joven se convirtió en coronel del ejército patriota y en cuyos brazos murió, su padre, el tribuno del pueblo. Poco después, a sus 28 años, Pedrito murió apedreado por el ejército realista.

 Pero además cuentan que una de las hermanas de Pedro, Josefa Acevedo Tejada fue la primera mujer escritora de la época republicana; la que “rompió el prolongado silencio femenino que duraba desde el período colonial”. 

En el recorrido por las calles del barrio, los rastros de la historia están impregnados en sus construcciones. El salón comunal del barrio con más de 70 años de existencia fue reconocido como bien de interés cultural y llamado Francisco de Paula Santander por los residentes liberales en 1940 al cumplirse los 100 años del fallecimiento del “hombre de las  leyes,” como se lee en la placa a la  entrada al Salón.

 

A pocos metros del salón, frente al parque principal, se encuentran las dos parroquias del barrio, la parroquia de los Santos Ángeles Custodios y la parroquia alemana de San Miguel Arcángel. Algunas casas aún conservan los rastros de la arquitectura original que incluía materas y antejardines que poco a poco han ido desapareciendo.

 

El actual Alcalde Local de Teusaquillo, Juan Carlos Almonacid, vivió toda su infancia y adolescencia en el barrio y recuerda esa época de su vida como una de las más felices.

 

 

“El barrio era muy tranquilo, montábamos bicicleta con los amigos, jugábamos fútbol en las zonas verdes de la Universidad Nacional. En esa época la Universidad era totalmente abierta y no había mallas que la separaran del barrio. Las celebraciones navideñas eran muy familiares y todos éramos muy unidos”, recuerda el Alcalde.

( Publicado diciembre de 2011)